La formación de nuestros seminarios mayores está orientada a la preparación de los futuros misioneros vicentinos, viviendo una vida de comunidad arraigada en el Evangelio y teniendo como modelo a Cristo evangelizador de los pobres. De acuerdo al espíritu con el espíritu de San Vicente y la tradición de nuestra Congregación, la formación está orientada a la evangelización, al ejercicio de la caridad y a la promoción de la justicia con los pobres (Const. 87; LA 10; 31,2º).
“Así pues, Padres y hermanos míos, nuestro lote son los pobres: “Pauperibus evangelizare misit me”. ¡Qué dicha, Padres, qué dicha! Hacer aquello por lo que Nuestro señor vino del cielo a la tierra, y mediante los cual nosotros iremos de la tierra al cielo!” SV (XII, 4-XI, 324).El proceso de formación de cada uno de nuestros estudiantes está dividido en distintas etapas (Propedéutico, Filosofía, Seminario Interno, Año de pastoral y Teología), donde procurando integrar armoniosamente las diversas dimensiones del carisma vicentino y abiertos a las realidades y necesidades del mundo de hoy llegaran a ser candidatos idóneos para ejercer la misión de ser evangelizadores al estilo de San Vicente de Paúl.
La formación vicentina debe integrar dos horizontes en su proceso: ser existencial, progresiva y abierta a todas las dimensiones de la persona humana; y de igual manera sólida, metódica (dentro de la dialéctica: fe-vida, oración-acción, teoría-práctica) e inter-disciplinar. Debe darse en un acercamientoa la vida, obra y espiritualidad de San Vicente de Paúl y su relectura en la vida social, política y cultural actuales.Santos y sabios misioneros son el tesoro de la Compañía. “Y añadió además que los que eran sabios y humildes formaban el tesoro de la compañía, lo mismo que los buenos y piadosos doctores son el mejor tesoro de la iglesia” (XI-3-017).